martes, 3 de marzo de 2015

Tu nueva vida


Vacía la casa,
silenciosas sus habitaciones,...
umbrosos los rincones del huerto,
quieta el agua del estanque.
Como si esperaran que tus pasos,
pequeños y ansiosos, transpusieran la puerta
y se apropiaran del espacio y los recuerdos.
Estás ahí y vacilas.
Solo un instante.

El suficiente para respirar profundo
y comenzar el primero de todos los siguientes días
de tu nueva vida